ARL: afiliación obligatoria de contratistas en Colombia
La afiliación a una Administradora de Riesgos Laborales (ARL) es requisito obligatorio para todo contratista en Colombia bajo el Decreto 1072 de 2015. El mandante debe validar la vigencia de la afiliación y la clase de riesgo declarada antes del ingreso del personal a obra.

Resumen ejecutivo
La afiliación a una ARL (Administradora de Riesgos Laborales) es obligatoria para todo empleador en Colombia, incluidos contratistas y subcontratistas, según el Decreto 1072 de 2015. El mandante es responsable de verificar que cada subcontratista tiene a su dotación completa afiliada a una ARL antes del inicio de actividades en obra.
¿Qué es la ARL y por qué es obligatoria?
La ARL es una entidad privada o pública que administra el Sistema General de Riesgos Laborales en Colombia. Su función es prevenir, proteger y atender a los trabajadores frente a accidentes de trabajo y enfermedades laborales.
El Decreto 1072 de 2015 (Libro 2, Parte 2, Título 4, Capítulo 6) establece que todo empleador debe afiliar a sus trabajadores a una ARL desde el primer día de contrato. La afiliación no es opcional ni puede retrasarse.
Para contratistas que operan en proyectos de construcción, minería o energía, la afiliación a la ARL es uno de los documentos de homologación básicos que el mandante exige antes de otorgar acceso a faena.
Clases de riesgo y cotización
El Sistema General de Riesgos Laborales clasifica las actividades económicas en cinco clases de riesgo, desde I (riesgo mínimo) hasta V (riesgo máximo):
- Clase I: actividades administrativas, oficinas (0,522 % del salario base de cotización).
- Clase II: comercio, algunos servicios (1,044 %).
- Clase III: manufactura, algunos transportes (2,436 %).
- Clase IV: construcción, industria manufacturera pesada (4,350 %).
- Clase V: minería subterránea, construcción de grandes obras civiles, manejo de explosivos (6,960 %).
La cotización la paga el empleador en su totalidad. El contratista debe declarar la clase de riesgo de cada trabajador según la actividad que desempeña en obra, no según la clasificación general de la empresa.
Ejemplo práctico
Una contratista de construcción puede tener personal administrativo (Clase I) y operadores de grúa (Clase IV). Cada grupo cotiza con tarifa distinta. Si el contratista declara todo como Clase II para pagar menos, y ocurre un accidente fatal con un operador, la ARL puede rechazar la cobertura y trasladar la responsabilidad civil y penal al empleador.
¿Qué valida el mandante durante la homologación?
El SSOMA del mandante debe revisar:
- Certificado de afiliación vigente: emitido por la ARL, con nombres completos de los trabajadores, fecha de inicio de cobertura y clase de riesgo declarada.
- Comprobantes de pago de cotización: planillas PILA (Planilla Integrada de Liquidación de Aportes) de los últimos tres meses.
- Concordancia entre clase de riesgo y actividad real: si el contratista afilia operadores de izaje como Clase II, debe rechazar la homologación.
- Cobertura de contratistas independientes: si el subcontratista usa freelancers, deben tener afiliación a través de agremiación o contrato.
Si el certificado de afiliación está vencido o la clase de riesgo no corresponde, el mandante no puede permitir el ingreso del personal. La responsabilidad solidaria del Decreto 1072 traslada el riesgo legal al mandante si permite trabajar a un subcontratista sin ARL al día.
El problema del seguimiento mensual
La afiliación a la ARL no es un documento estático. Los contratistas rotan personal constantemente, y cada alta o baja debe reflejarse en la planilla PILA del mes siguiente. Un trabajador puede estar afiliado en enero, pero si el contratista no pagó la cotización de febrero, la cobertura se suspende.
La mayoría de los mandantes exige presentación mensual de las planillas PILA, pero revisar 30 PDFs por correo cada mes convierte la tarea en un cuello de botella administrativo. Lo común es que el SSOMA solo revise cuando hay un accidente — y ahí ya es tarde.
Cómo Wallet automatiza el control de vigencia ARL
Wallet permite que cada contratista suba su certificado de afiliación ARL y las planillas PILA mensuales como documentos adjuntos. El sistema calcula la vigencia con base en la fecha de pago de la última planilla y alerta 15 días antes del corte mensual.
El SSOMA del mandante ve en un dashboard consolidado cuántos subcontratistas tienen ARL al día, cuántos están por vencer y cuántos tienen planillas rechazadas. Wallet también valida que la clase de riesgo declarada en el certificado coincida con la actividad asignada en el contrato — un control que Excel nunca hace.
Esto es especialmente útil en proyectos bajo Resolución 0312 de 2019, donde la auditoría del Ministerio de Trabajo pide evidencia de seguimiento mensual de ARL de todos los subcontratistas.
Conclusión
La afiliación a la ARL no es un trámite de recursos humanos — es un control de riesgo legal del mandante. Validar la vigencia mensual de 20+ subcontratistas en Excel no escala. Si gestionás proyectos en Colombia y querés automatizar este seguimiento, solicitá una demo en wallet.logiflex.pe/contacto.